
Claves para un buen diseño de zonificación en restaurantes
La zonificación en los restaurantes se refiere a la búsqueda de una distribución que sea estratégica y que permita aprovechar al máximo el espacio disponible. Tanto de cara al cliente como para el equipo de trabajo. Por tanto, abarca todas las zonas del local. Hoy veremos cuáles son los objetivos que se persiguen y los principios que se deben seguir para el diseño de espacios.
Sin embargo, la distribución por zonas es solo uno de los múltiples aspectos que se deben tener en cuenta al diseñar este tipo de negocios. Si quieres aprender todo lo necesario para ello e incluso convertirlo en tu especialidad, no te pierdas nuestro Máster en Diseño de Espacios y Entornos Gastronómicos. Adquirirás todas las habilidades necesarias para llevar a cabo todas las fases de un proyecto de diseño de interiores y espacios para la gastronomía.
¿Cómo se define la zonificación en restaurantes?
La zonificación se refiere a la organización del espacio disponible en diferentes áreas. Cada una de ellas tendrá una función en particular; por ejemplo, la distribución de la cocina del restaurante, el almacén o la sala y el mobiliario donde irán los clientes.
Las decisiones que se tomen influyen directamente en la eficiencia operativa y en la experiencia del cliente. Sin embargo, además de los criterios prácticos, también debemos tener presentes otros como la ergonomía, la normativa sanitaria o la identidad de la marca o el negocio.
Objetivos principales de una zonificación funcional
Los objetivos que se persiguen con la zonificación o distribución funcional de un restaurante son los siguientes:
Optimizar el flujo de trabajo
Si la estructuración es la adecuada, el personal podrá desplazarse con facilidad sin obstáculos y se mejorará la productividad.
Mejorar la experiencia del cliente
El hecho de que las zonas operativas se separen de aquellas en las que se atiende al público reduce las molestias innecesarias y crea un ambiente más agradable.
Cumplir con las normativas
En nuestro país, existen normativas con las que hay que cumplir. Como el Reglamento (CE) 852/2004 o el Real Decreto 3484/2000, que son sanitarias y tratan la higiene de los productos alimenticios. También sobre seguridad laboral, como la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales, y de accesibilidad, como la Ley 51/2003 de Igualdad de Oportunidades, No Discriminación y Accesibilidad Universal (LIONDAU).
Usar el espacio eficientemente
Si se aprovecha cada metro cuadrado de forma inteligente, se rentabiliza la inversión y se mejora la rentabilidad del negocio.
Principios básicos de toda zonificación funcional en restaurantes
Para llevar a cabo una zonificación que sea funcional, hay que seguir estos principios:
Separación entre áreas operativas y públicas
En el diseño interior de un restaurante hay que diferenciar correctamente las zonas de trabajo de las destinadas a los clientes. La cocina, la zona de lavado y los almacenes deben quedar aislados del espacio de comedor y de la barra para que no haya interferencias en el servicio. Un error que se suele cometer en los restaurantes pequeños es mezclar ambos entornos; además de dificultar el trabajo del personal, puede hacer que la experiencia resulte incómoda.
Relación entre ergonomía y diseño
El diseño de un restaurante debe facilitar que el personal se desplace por las zonas. Por ejemplo, debe haber una anchura mínima en los pasillos, una buena organización en la cocina y estaciones de servicio bien ubicadas para agilizar el trabajo y reducir el estrés de la plantilla. Para ello, se aplican principios de ergonomía en la zonificación, que optimicen la eficiencia y que reduzcan la fatiga en el personal.
Distribución flexible y multifuncional
Hoy en día, los espacios multifuncionales, son una tendencia, y muchos restaurantes optan por esta distribución, que permite cambios según las necesidades del momento. De este modo, se aprovecha la versatilidad del local sin que la comodidad o la operatividad se pongan en un compromiso.
Iluminación y acústica en la zonificación
Además de la disposición física, también se debe valorar la atmósfera. Aquí entran la iluminación y la acústica, para que el ajetreo de cada zona no perjudique a la otra.
Herramientas clave para planificar una buena zonificación
Por suerte, en la actualidad disponemos de diferentes herramientas que facilitan la zonificación de los restaurantes.
Software de diseño de espacios
Herramientas como AutoCAD, SketchUp o el software especializado en hostelería sirven para simular diferentes configuraciones. Gracias a ello, podemos visualizar la distribución antes de llevarla a cabo e identificar posibles problemas. También facilitan el trabajo de los arquitectos, diseñadores y propietarios, para encontrar la mejor solución para cada caso.
Métodos de análisis de flujos de trabajo
Como complemento a las herramientas anteriores, hay que hacer un estudio de los movimientos de los clientes y el personal en el espacio. Existen métodos para analizar las trayectorias u observar los patrones de circulación. Con esta información, podemos identificar áreas problemáticas y mejorar la disposición del restaurante. Este enfoque está muy ligado a la neuroarquitectura, que estudia cómo los espacios afectan el comportamiento y a las emociones de las personas.
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